El clown no sabe hacer nada, y de eso hace un arte.
APRENDER A DESAPRENDER.
Preparados para ser rápidos, inteligentes, seguros, corporalmente bien colocados..... lo hacemos demasiado bien para el Clown, sabemos demasiado . Ha llegado el momento de aprender a olvidar que sabemos. Propongo la IMBECILIDAD como herramienta pedagógica, para poder –con ayuda de la complicidad y el juego- rebajar el coeficiente de inteligencia, y así descubrir al pequeño imbècil que todos llevamos dentro.
El clown no sabe hacer nada, y de eso hace un arte.
El clown no sabe hacer nada, y de eso hace un arte.
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